
Los cometas, sin entrar en detalles netamente científicos, son cuerpos celestes compuestos de agua, hielo seco, amoniaco, metano, hierro, sodio y silicatos. Los mismos provienen de los confines del sistema solar, la nube Oort y el Cinturón de Kuiper, ambos ubicados más allá del último planeta: Neptuno.
La fascinación por estas "bolas de nieve sucias" nació hace varios siglos debido a la espectacularidad...