Google+ Desde El Cosmos: La Verdadera Misión a Marte

La Verdadera Misión a Marte

Marte es el destino preferido de los científicos. El 80% del presupuesto de la NASA está dirigido a la exploración de dicho planeta, y más precisamente a la búsqueda de agua. De hecho ya se ha encontrado agua congelada en las capas polares pero los estudios indican que alguna vez Marte no sólo tuve océanos y mares sino una geología muy similar a la Tierra. Se sabe que el propio planeta impide la presencia de agua líquida, esto se debe al hecho de que su presión atmosférica es de tan sólo una centésima parte de la terrestre y su distancia al sol es 1,5 veces la de la Tierra. Sin embargo, en la década del 90, la Mars Society presentó un proyecto para terraformar a Marte. Esto significa, convertirlo en un planeta azul. 
¿Por qué Marte y no otro? Hay un concepto denominado "Zona Habitable" que consta en la posición del planeta y su masa con respecto al sol. Nuestra especie no hubiera podido nacer bajo otro escenario porque para ello hizo falta cierto tipo de radiación solar, cierto clima, ciertas condiciones físico químicas, un nivel de gravedad adecuado, etc. Si bien Marte se encuentra fuera de dicha zona, la terraformación se basa en adaptarla artificialmente, o sea: por obra humana.
 La terraformación marciana consta de varios pasos. Una de las etapas esenciales es modificar su temperatura. Marte es un planeta frío, con mínimas en invierno de -140º C y máximas en verano de 20ºC. La propuesta es añadir gases a su atmósfera de efecto invernadero. De esta manera el planeta se iría calentando gradualmente hasta alcanzar una amplitud térmica acorde a nuestro planeta. Las formas de lograr esto es por medio de espejos gigantes orbitando Marte para así incrementar la insolación que recibe. O mediante la creación de plantas alimentadas de energía nuclear para que liberen gases de efecto invernadero a la atmósfera. A medida que el planeta se vaya calentando y la superficie comience a liberar gases se estaría creando un principio de ecosistema sostenible por sí mismo. Esta etapa podría estar finalizada en el año 2200. 
A continuación se aprovecharía esta incipiente atmósfera para sembrar plantas y árboles. Estos se encargarían, mediante la fotosíntesis, de transformar el CO2 en oxígeno. De este modo, y con el tiempo necesario para que el propio planeta vaya adaptándose a su cambio total, el hombre podría estar caminando por suelos marcianos sin necesidad de trajes espaciales y rodeado de hermosa vegetación, recién en el año 3500.